Cinco preguntas para Consol Rodríguez | Kijimuna´s Kitchen – VEKINE
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25 Jun '15

Cinco preguntas para Consol Rodríguez | Kijimuna´s Kitchen

Consol Rodriguez

Autora del blog www.kijimunas-kitchen.com

Profesora en los máster de la Escuela de Cocina Vegetariana de Ana Moreno en Madrid y de Crudivegánia en Girona

También organiza sus propios workshops de Cocina Crudivegana, Raw Food, y Alimentación Viva en Barcelona. 

 

V: Gracias por acompañarnos en VEKINE HEALTH MOVEMENT! ¿Cómo resumirías tu filosofía de bienestar, que te ha llevado hasta ella?

C: Gracias a vosotros por invitarme, es realmente un placer. Resumir la filosofía de vida de uno mismo es algo complejo, ¿verdad? ¿Por dónde empiezo? Quizás me cueste menos expresar lo que al menos pienso que hago o intento hacer en mi día a día en lo que ser refiere a salud y bienestar. Te diría que mi filosofía de bienestar se resumiría en la siguiente frase: "Moverse como Tarzán, comer como Ghandi, aprender como Jesús". Es algo que aprendí de las enseñanzas del científico e investigador Rolf Behncke, lo cito textual, como él lo escribre en sus Escritos Salud. Y, aunque pienso que la imagen que Rolf crea con esta tríada de comportamiento que nos llevaría a una vida saludable y rejuvenecedora brilla y se explica por sí misma, vendría a querer decir: evitar el sedentarismo y practicar ejercicio no estresante a diario (especialmente en ayunas), evitar la alimentación ad libitum y tener las verduras y frutas —preferiblemente crudas— como base de nuestra alimentación (en el reino vegetal es donde mayor aporte de antioxidantes y nutrientes encontraremos en la Naturaleza); y evitar el trato social tenso sin interés comprensivo por el prójimo; evitar el estrés, la ira, el miedo.

V: A muchos nos pasa que a pesar de seguir los blogs de salud y deporte, recoger los consejos y recetas no progresamos correctamente y no conseguimos EL CAMBIO. ¿Que factores son los culpables de sentirse siempre hambriento y cansado a pesar de comer bien?

C: Una cosa es comer, otra cosa es alimentarse y otra cosa es asimilar nutrientes. Si perseguimos ese cambio y no tenemos éxito, puede ser que a nuestra alimentación le falten nutrientes o puede ser que no los asimilemos bien porque nuestros órganos no estén limpios.

Yo estoy convencida que lo mejor que podemos hacer en cuanto a alimentarnos es pensar en sólo añadir a la dieta alimentos vivos, llenos de vitaminas, minerales, azúcares naturales y grasas saludables, aminoácidos esenciales, fibra, enzimas... todo de origen vegetal.

Si estás cansado, igual es porque comes mucho cocinado o igual, simplemente, necesitas descansar o necesitas fortalecer tu cuerpo practicando ejercicio. Yo practico ejercicio en ayunas a diario, o, como máximo, con un zumo (sin la pulpa / fibra) verde o de frutas pequeño una hora antes de practicar ejercicio. Esos días que tomo el zumo, pues practico ejercicio de una manera un poco más vigorosa que los días en los que ayuno. Pero hay que informarse bien y asegurarse que estamos incluyendo en nuestra dieta todos los nutrientes que necesitamos, con la salud no se juega, ¿verdad?

Una clave para asegurarnos que no nos faltan nutrientes es llevar una alimentación variada y multicolor; incluir en nuestros platos mucha hoja verde tierna, verduras, frutas, semillas (sobre todo, activadas, germinadas o en brotes), algunos frutos secos activados, setas, algas...

Ayunar cada día hasta las 12h de la mañana ayuda al cuerpo a eliminar elementos de desecho resultantes del proceso de reparación nocturno y, por mucho que parezca contradictorio, no interferir en esta fase del día nos hará sentirnos más despejados, enérgicos y claros más tarde. A las 12h podemos desayunar unas frutas jugosas dulces o ácidas sin mucha mezcla. De 14h a 16h podríamos comer una ensalada gigante con mucha hoja verde, hortalizas y verduras. Por la noche, antes de las 20h, otra gran ensalada con alguna grasa saludable, semillas o algún fruto seco. Y, muy importante, ir a descansar con el estómago vacío alrededor de las 22h.

Los cambios, de todas maneras, deben ser progresivos, no podemos cambiar de la noche a la mañana y esperar un milagro; a nuestro organismo no le gustan los cambios bruscos. Tampoco hay que olvidarse de descansar, irse a dormir temprano, levantarse temprano, y descansar entre 7h y 8h cada día. Las "dietas" no lo son todo. Uno tiene que ser feliz y sentirse satisfecho con su vida emocional, social, laboral. Puedo hacer ejercicio a diario, alimentarme bien y tener una vida profesional que no me apasione, por ejemplo. Lo ideal es cuidarse a todos los niveles. Sin embargo, aquella persona que ya se cuida físicamente, seguro que tiene más vitalidad e iniciativa para realizar cualquier otro cambio de valor en su vida que la que no lo hace.

V: ¿Cuáles son los cinco (o cuatro) fáciles "cambios" que podemos hacer para mejorar nuestra alimentación? (e.g. azúcar por stevia, leche animal por la de almendras, etc.)

C: Pues, para mí, lo primero, eliminar los venenos de nuestra dieta: alcohol, tabaco, excitantes (cafeína, teína, theobromina,...). Lo segundo, eliminar los refinados —azúcares, harinas,...—, los procesados y preparados, todo aquello que viene envasado y preparado sin conciencia y listo para consumir y, a cambio, incluir productos frescos tal y como los encontraríamos en la Naturaleza y cocinar nosotros con tesón y cariño. Tercero, intentar consumir la mayor parte de alimentos en crudo, un 70% mínimo de crudos; el calor cambia los alimentos a nivel molecular, los debilita, puede crear toxinas muy dañinas (dependiendo de la temperatura), elimina enzimas, vitaminas... el fuego en la cocina es un desvitalizador. Cuarto, practicar ejercicio y evitar el estrés, pasear al aire libre con los seres queridos, tomar el sol y el aire y no olvidarse de estar en contacto con la Naturaleza. Vaya, si los cuento, diría que éstos son mucho más de cinco o cuatro fáciles cambios...

V: Eres muy bien conocida por tu estilo de vida muy saludable, pero... ¿tienes algunos vicios?

C: Pues depende, si con vicios te refieres a los que entiende todo el mundo, como fumar y beber, pues, no, no los tengo.

Aunque si te refieres a malas costumbres, sí, te puedo confesar una terrible que intento mantener al margen que es irme a descansar demasiado tarde. De hecho, siempre me gustó trabajar y leer a altas horas de la noche, cuando todo está oscuro y reina el silencio. Apenas se escucha nada y la sensación de calma que se respira es espectacular. Pero reconozco que es una muy mala costumbre que interfiere con los ritmos vitales de nuestro organismo. Intento que no pase, porque si hay algo que también me gusta mucho es levantarme bien temprano. Imagínate, si uno se acuesta tarde y se levanta bien temprano, pues no le da descanso al cuerpo ni le deja llevar a cabo de manera correcta todos los procesos de reparación nocturnos. En fin, lo intento controlar tanto como puedo, pero confieso que me cuesta.

V: Muchos entusiastas de alimentación saludable te siguen en busca de asesoramiento e inspiración. ¿A quién sigues tu?

C: Pues no sé si la palabra sería seguir, pero me gusta saber qué hacen otros colegas a los que conozco o en qué nuevos proyectos se embarcan mis ex–alumnos. En ese sentido, no sigo a nadie y discrepo mucho de las cosas que leo y veo en la blogosfera y los Social Media. Hay cada vez más entusiastas de la alimentación viva y la alimentación saludable que no se lo piensan dos veces y crean un blog para compartir sus experiencias e incluso para montarse un business que la mayoría de las veces resulta bien exitoso en poco tiempo. Desafortunadamente, muchos de estos proyectos causan confusión y banalizan dando información incorrecta que acaba por confundir a aquéllos que buscan algo de inspiración para su día a día. Un despropósito. Yo prefiero encontrar mi fuente de inspiración en libros, sobretodo en libros de salud y alimentación saludable con bases científicas contrastadas, libros de filosofía, arte, historia, en documentales...

V: ¿Cuál es tu superalimento favorito? ¿Cómo y para qué lo utilizas?

C: Las almendras y las pasas. ¡Ja, ja! Estamos tan ansiosos por encontrar el alimento panacea que se nos olvidan los "superalimentos" que han estado a nuestro alcance durante tanto tiempo. Con las almendras me gusta prepararme leches vegetales, son el fruto seco más alcalinizante, a parte de rico en grasas saludables, vitaminas y minerales. Las pasas también son muy alcalinizantes, son una excepción, ya que las frutas, casi todas, son ligeramente acidificantes. Además, las pasas son muy ricas en azúcares, imprescindibles para el correcto funcionamiento celular, y son muy digestivas y nutritivas, tanto, que se las considera un alimento antianémico y están muy recomendadas para etapas de crecimiento (la niñez, la adolescencia, la gestación). 

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